sábado, 10 de enero de 2009

La melancolía de la lluvia

A veces una gota de lluvia entra por nuestro lagrimal.
Busca el corazón para purificarse. Sale a viajar 
triste en el aire. Una partícula más.
Llega a las nubes y se avienta al precipicio.
En caida libre. Suicida.