martes, 21 de octubre de 2008

MIJI

Las personas en la tierra son como las estrellas en el universo. Unas brillan más que otras, algunas se agrupan, muchas están solas. Existen estrellas que cambian de color, rojas, azules. Unas brillan de noche y otras son hermosas al amanecer. Existen las que sirven de guía y algunas desaparecen noches enteras. Las estrellas y los humanos son los mismo.

A veces las estrellas mueren y caen en el mar. Aquí, en la tierra, algunas personas entran al mar y nunca salen. Encuentran la forma de caer en el cielo. Se convierten en luces silenciosas. Los melancólicos pueden platicar con las estrellas toda la noche, ellas voltean cada vez para vigilar la tierra.

martes, 14 de octubre de 2008

Tautológico

2006. Tinta sobre papel.
Todos nos hemos comido las uñas alguna vez.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Sincero

Aquí donde todo es uno no podía faltar la burocracia. Filas interminables de almas cansadas. Hasta delante, los delegados leen todos los pecados de cada persona. Con el tiempo de la eternidad. La única intención es que las almas ingresen limpias al descanso final. Antes, la pregunta obligada acerca del arrepentimiento. Prácticamente todos, sedientos, contestan un rápido sí. Esa sílaba los exonera de sus pecados y en estado de gracia vivirán por siempre. Sin embargo, algunas almas sinceras contestan no. Esta respuesta acarrea consigo otra eternidad de preguntas y convencimientos. Por eso la fila es tan larga. Podría parecer lo contrario pero existen almas sinceras. Esas almas que no puede negar momentos de felicidad absoluta y prefieren seguir sedientos.